Un suelo de resina se define por el sistema completo
La expresión pavimento epoxi no describe un único acabado. Para valorar una solución hay que conocer el soporte, el tránsito previsto, el espesor requerido y la exposición durante el uso. Una pintura de suelo y un sistema de resina con varias capas pueden tener alcances distintos. La propuesta debe identificar el sistema, su preparación y las prestaciones que se hayan verificado.
El soporte y la preparación cambian el presupuesto
Indica si el suelo es de hormigón, tiene pintura anterior, fisuras, manchas o zonas que se desprenden. Su estado debe revisarse antes de decidir la preparación. No basta con calcular metros: también influyen juntas, encuentros, pendientes, obstáculos y la posibilidad de dejar libre la zona. Si hay información de trabajos anteriores, puede ayudar a estudiar la compatibilidad.
Tráfico, limpieza y vuelta a la actividad
Explica si circulan personas, vehículos o carretillas y qué productos de limpieza se utilizan. Los requisitos de deslizamiento, resistencia o higiene deben concretarse y contrastarse con la documentación de la solución. La aplicación y el retorno al uso se planifican según el sistema y sus condiciones, sin prometer resistencia universal ni reabrir en una fecha que no se haya comprobado.



