La nave como conjunto de espacios
En una nave conviene separar paredes, techos, estructura, fachada y pavimento. Cada partida tiene accesos, soportes y necesidades diferentes. Indica la superficie útil, la altura aproximada, los equipos que permanecen instalados y si existen oficinas dentro del recinto. Así se puede plantear un alcance claro sin confundir la pintura general con tratamientos específicos de estructuras o suelos.
Trabajo por zonas y accesos en altura
La distribución del almacén, los pasillos de circulación y los muelles influyen en el orden de ejecución. Explica si hay estanterías, mercancías o maquinaria que no se pueden desplazar. La necesidad de plataformas y la protección de instalaciones se revisarán en la valoración. Los horarios y las fases deben quedar acordados, especialmente si parte de la nave mantiene su actividad.
Qué necesita una solicitud de presupuesto
Adjunta un esquema sencillo o fotografías de las zonas, sin mostrar información confidencial de producción. Distingue qué quieres renovar ahora y qué se podría ejecutar en otra fase. Si también se valora el suelo, indica su uso y el tipo de tráfico. La propuesta final debe aclarar desplazamientos, medios de acceso, materiales y condiciones de puesta en servicio.


